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miércoles, 20 de julio de 2011

Ayuda: medio millón de niños somalíes a punto de morir



La peor sequía de África en los últimos 60 años está matando de hambre a los habitantes de Somalia, Etiopía, Djibuti y Kenia. Unicef estima que medio millón de niños somalíes de hasta cinco años podría morir por desnutrición aguda severa  antes de un mes si no se lleva a cabo una intervención urgente. 


Es decir, uno de cada tres niños en esa zona conocida como el Cuerno de África está más cerca de la muerte que de la vida. Cada día, unos 4.000 somalíes abandonan este país y ya son más de 30.000 los refugiados en la cercana Kenia, que también sufre una mortal falta de alimentos por falta de agua. No hay nubes en el horizonte. Hasta octubre no se esperan lluvias y para entonces, los afectados podrían contarse por millones. 







En 1990, la ONU declaró la situación de hambruna en Etiopía cuando la sequía mató a más de un millón de personas. Según la ONG Acción contra el Hambre,  lo mismo podría ocurrir en las próximas semanas al haberse rebasado la frontera ficticia que marca la muerte por hambre: cuatro niños muertos por cada 10.000. 


Un saco de maíz, de seis a 45 dólares


Según publica el periodista Nicolás Castellano en la web de la SER, Amador Gómez, director técnico de Acción contra el Hambre, advierte de que el precio de los alimentos está dejando sin posibilidad de comer a miles de somalíes.

"Las pobres cosechas anteriores, la escasez de alimentos y la inflación de los precios hacen que un saco de 50 kilos de maíz cuesten actualmente 30 dólares en Wajid (Bakool) y 45 dólares en Mogadiscio, mientras que antes costaban aproximadamente unos 6 dólares: son precios inaccesibles para la gran mayoría de la población y destinados a permanecer en el mismo nivel al menos hasta el próximo año, cuando se produzca una nueva cosecha en enero".


Hay más de dos millones y medio de somalíes desplazados por la sequía y el hambre, los campos de refugiados de Kenia y Etiopía están desbordados y la FAO ha convocado una reunión el lunes para pedir a los países ricos ayuda urgente.


El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, también alerta de la que se viene encima si no se aportan alimentos y agua, sobre todo, agua, a los refugiados somalíes.  


Según informa la agencia EFE, el Alto Comisionado ha incrementado sus tareas de asistencia humanitaria en el interior de Somalia, especialmente en el centro y en el sur, para tratar de llegar a la población antes de que sea demasiado tarde y para frenar el flujo de refugiados que cruzan las fronteras con los vecinos Etiopía y Kenia.


"La situación es realmente desesperada y lo que he visto me ha dejado impresionado", manifestó este martes, 19 de julio, en una conferencia de prensa el jefe de Salud Pública de ACNUR, Paul Spiegel, recién regresado de la región.


Spiegel afirmó que la tasa de muertes por día en el mes de junio se ha situado en 7,4 por cada 10.000 personas, una cifra que multiplica por 15 el índice base considerado normal para el África subsahariana y por 7 el del umbral para declarar una emergencia.


PARA SABER MÁS Y COLABORAR

ACCIÓN CONTRA EL HAMBRE: http://www.accioncontraelhambre.org/acciones/dejatuhuella/

ACNUR: http://www.eacnur.org/?gclid=CKu68ZPDjqoCFZQLtAodyi5JxA

sábado, 26 de junio de 2010

Cada año se vierten al mar tres millones de toneladas de petróleo

Los vertidos petroleros son los desafortunados protagonistas de buena parte de las catástrofes ecológicas que dan al traste con kilómetros y kilómetros de ecosistemas y espacios naturales. Alrededor del 0,2 por ciento de la producción mundial de petróleo acaba vertido al mar cada año. Nada menos que tres millones de toneladas perdidas y sobre todo, muy contaminantes.



Y no sólo eso, los desmanes de las petroleras se ramifican en múltiples tentáculos de malas prácticas. El respeto a los derechos humanos de los habitantes de las comunidades emergentes parece estar en la cuerda floja a juzgar por casos como el de Shell, cuyas explotaciones en el Delta del Níger generaron miles de millones de dólares en ingresos pero contribuyeron a empobrecer a la población de la zona, que vive con una media de 80 céntimos de euro al día, al arruinar mediante la destrucción de las tierras de cultivo, la mayoría de los medios de subsistencia de los habitantes de Níger y Nigeria.

Mucho más recientes son los vertidos de British Petroleum, que todavía humean mientras el mundo exige una reclamación y Barack Obama se une a las diatribas reclamando la creación de un fondo de compensación de 20.000 millones de dólares para las víctimas del vertido en el golfo de México. British Petroleum, por muy de verde que se vista, ha sido seriamente tocada por este desastre, ya que además de tener que hacer frente a pagos millonarios, su imagen de marca se ha visto seriamente dañada y sus cotizaciones en bolsa han caído un 35 por ciento desde que comenzó su vertido.


Elegir la responsabilidad


Ante tal panorama, no es extraño que las petroleras pugnen a toda costa por subirse al carro de la “responsabilidad social”, se afirma en un artículo de Intelligence & Capital News, una web dedicada a economía mundial. Además de responsabilidad social buscan, ante el descalabro de BP, “el respeto medioambiental y la transparencia de cara a unos grupos de interés especialmente susceptibles”.

Petrobras es una abanderada de esta nueva imagen. La brasileña ha presentado recientemente su Plan de Negocio 2010-2014 “haciendo hincapié en una mayor aportación de fondos al segmento de biocombustibles, reorientando la estrategia a la adquisición de participaciones con el objetivo de convertirse en un importante plácer en el mercado, asegurando el dominio tecnológico para la producción sostenible de biocombustibles”, según el portal on line de economía.


La responsabilidad social y ambiental es uno de los pilares de la estrategia corporativa que ahora enarbola Petrobras, la empresa de energía natural brasileña, en teoría semipública pero con importantes inyecciones de capital extranjero.


Ha pasado en un solo año de estar en el puesto 37 de empresas mundiales al puesto octavo, y en 2009 fue una de las 10 compañías mundiales que más se revalorizaron. Su gran baza está clara: los biocombustibles, cuestionados por encarecer los alimentos y por necesitar tales cantidades de agua que son una de las causas más demostradas de la apabullante deforestación que se vive en América central y del sur, y en África.


Una deforestación implacable


En julio de 2009 la Amazonía brasileña perdió al menos 836,5 kilómetros cuadrados de floresta, lo que representa un 157 por ciento más que en igual mes de 2008, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE).


Esta entidad oficial reveló que en el séptimo mes del año pasado fueron derribados 323 kilómetros cuadrados de bosques en el llamado pulmón verde del planeta, que alberga el mayor bosque tropical y las más grandes reservas de agua potable del mundo. Pese al alto crecimiento de la deforestación entre julio de 2008 e igual mes de 2009, el acumulado anual entre agosto del año pasado y el séptimo mes de 2009 es de cuatro mil 375 kilómetros cuadrados de bosques derrumbados, casi la mitad de lo reportado entre agosto de 2007 y julio de 2008, cuando fue de ocho mil 147 kilómetros cuadrados.

jueves, 24 de junio de 2010

El lago Chad se agota

El lago Chad pudo haber sido hace 6.000 años un mar interior de 400.000 kilómetros cuadrados. La realidad constatable es que se agota, que en dos décadas de seguir al mismo ritmo de desecación habrá desaparecido.




Cuando fue descubierto oficialmente por los europeos, en 1823, aún era uno de los mayores lagos del mundo.


Como cuenta José Naranjo en Guinguibali.com, las expediciones y viajes posteriores a este lago han permitido constatar la progresiva desaparición de sus aguas desde entonces, aunque nunca al ritmo observado en los últimos cuarenta años. En los años 60, la extensión cubierta por las aguas era de unos 26.000 kilómetros cuadrados, mientras que en el año 2000 se reducía a unos 1.500. En la actualidad se estima que está por debajo de los 800 kilómetros cuadrados.


Entre las causas principales se apunta a un uso cada vez más intensivo de sus aguas, que proceden en un 90% del río Chari, y al avance del desierto a consecuencia del cambio climático.


Sin embargo, no sólo estamos asistiendo en directo a una catástrofe ecológica que afecta a la biodiversidad que habita o se beneficia de estas aguas, sino a un desastre humanitario. Unas 30 millones de personas viven en esta región y se verán condenadas a emigrar o adaptarse a un entorno seco. La NASA calcula que, de seguir a este ritmo, el lago desaparecerá por completo en los próximos veinte años.


De hecho, el director de la División de Tierras y Aguas de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Parviz Koohafkan, ya ha advertido de que “la trágica desaparición del lago Chad debe ser detenida y los medios de vida de los millones de personas que viven en esta extensa zona deben ser salvaguardados”.


Pese a esta rápida desaparición, el lago sigue atrayendo a gente hacia sus ricas riberas, lo que provoca que se acelere aún más el proceso. Además, surgen disputas entre los pescadores establecidos allí desde hace años y los recién llegados, a quienes se acusa de todos los males. Los conflictos estallan por unos recursos cada vez más escasos, no sólo el agua sino la pesca.

Para saber más:
http://www.guinguinbali.com/

domingo, 6 de junio de 2010

Una intoxicación de plomo mata a más de cien niños en Nigeria

Una masiva intoxicación por plomo ha provocado la muerte de al menos 163 personas al norte de Nigeria. Un centenar de los fallecidos son niños que buscaban oro en minas clandestinas.

La noticia se conoció el pasado viernes, 4 de julio, pero no es nueva porque los primeros casos aparecieron en marzo, cuando se puso en marcha la campaña de vacunación contra la polio. Las minas de oro ilegales han contaminado con plomo el suelo y las aguas de varias poblaciones remotas del estado de Zamfara, en el norte nigeriano. 

Según publica El País en su edición del 6 de junio, hasta ahora se han detectado 355 casos de envenenamiento, de los 163 acabaron en muerte.El personal sanitario se extraño de que apenas hubiera niños en Zampara, y aunque la población local explicaba que muchos habían muerto a causa de la malaria, el análisis de las aguas subterráneas reveló cantidades letales de plomo, filtrado tras excavar la tierra en busca de oro. Al menos seis aldeas del estado nigeriano han sido diezmadas.


"Es probable que la gente haya enfermado después de que el plomo, separado del oro en el proceso de tamización, contaminara los sistemas de agua", explicó a la agencia Reuters un miembro de una de las agencias internacionales que trabajan en el terreno. El Gobierno ha levantado dos campamentos sanitarios en el área para atajar el problema. Nigeria ha tenido que solicitar la ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de EE UU para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y el Instituto Blacksmith de Nueva York.

El Gobierno de Abuja ha cerrado provisionalmente las minas y ha comenzado las evacuaciones, aunque la reacción ha tardado más de dos meses en llegar.

domingo, 2 de mayo de 2010

La falta de agua potable mata un niño cada 15 segundos

Abastacer de agua potable al menos a la mitad de la población que carece de ella es uno de los ocho Objetivos del Milenio, pero se está lejos de haberlo logrado en 2015, como se propuso a comienzo de este siglo