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domingo, 18 de marzo de 2012
El Ejercito español camufla su adiestramiento antiterrorista en Uganda
Lo que han leído. El ejército español adiestra a capitanes y futuros suboficiales somalíes en Uganda, aparentemente para misiones contra la piratería, pero en realidad parece un adiestramiento camuflado contra el terrorismo árabe.
El despliegue militar lo cuenta sin muchos detalles el Ministerio de Defensa en su página web oficial. Lo que no se sabe bien es qué hacen oficiales españoles entrenando a somalíes en Uganda. Entre la capital de Uganda (Kampala) y la de Somalia (Mogadiscio) distan 2.432 kilómetros de distancia.
Se sabe que Somalia es un enclave estratégico entre el Golfo Pérsico y el océano Índico. El adiestramiento de los mandos españoles se incluye dentro de la operación Atalanta de la Unión Europea, lo que aclara más las cosas: no solo tropas españolas adiestran a mandos y futuros mandos somalíes. Hay más.
Oficialmente se trata de una operación respaldada por Los 27 (de la UE) contra la piratería en Somalia que, según publicaba sumisamente El País en su edición de este miércoles, “podrá adquirir un sentido más literal, ya que la fuerza naval europea ha sido autorizada a realizar ataques en suelo somalí”.
Claro que en suelo, porque pese a tratarse de una "fuerza naval", el despliegue es por mar, aire y tierra, con ocho mandos españoles de infantería de la Dirección de Enseñanza del Adiestramiento y Doctrina (literal) que, “en colaboración con el ejército ugandés, participan en el adiestramiento de un contingente de militares somalíes en el campo de Bihanga”.
La operación de adiestramiento y adoctrinamiento (qué mal suena) se desarrolla en tres fases: instrucción básica, especialización y cohesión. Precioso pero no preciso. Uah-viváfrica no se cree nada.
Más bien, creemos que tanto esfuerzo por parte de ejércitos de la toda la UE , se debe sencillamente a la presión cada vez mayor de Al Shaabad, ramificación de Al Qaeda, y el potencial de terrorismo árabe en la zona. Repito, Somalia es un enclave muy estratégico y que los terroristas no escapen por mar, ¿cómo? Camuflando un control de los piratas. 100 en cuatro años.
El 1 de noviembre de 2011, Europa Press publicaba una noticia que daba muchos matices. “Los presidentes de Kenia, Uganda y Somalia han acordado intensificar sus esfuerzos para derrotar a los guerrilleros islamistas en Somalia durante la primera reunión que realizan los jefes de Estado de estos países después de que el Gobierno keniano enviara tropas a territorio somalí para acabar con la insurgencia”.
Así que ya lo sabemos: no es lucha contra la piratería. Es lucha contra el terrorismo de Al Qaeda camuflado de excusa. Sigamos.
Hace solo dos días, la ONG Save The Children anunciaba que se marchaba de Somalia y dejaba de prestar su asistencia alimentaria a niños, presionados por Al Shaabad. Hablamos de unos 200.000 niños en peligro y de 1.700.000 desplazados en los campamentos.
Las cosas claras. ¿No les parece?
martes, 3 de mayo de 2011
Lejos de Bin Laden
La revuelta que arrancó en Túnez en diciembre pasado y que acabó con el Gobierno de Ben Alí no guarda relación alguna con los postulados radicalistas que extendió Osama bin Laden de la mano de Al Qaeda. Ni la revuelta que siguió en Egipto y acabó con Mubarak, ni siquiera la guerra civil desatada en Libia, ni las sangrientas represiones que intentan amordazar a sangre a los sirios.
Ninguno de los que protestan contra los gobiernos dictatoriales del norte de África y Oriente Próximo han esgrimido en su lucha proclamas yihadistas. Al contrario, si algo ha quedado claro en la ola de rebeliones en el mundo árabe es que los jóvenes y no tan jóvenes se han mostrado diametralmente opuestos a concebir el mundo como un gran califato, el sueño dorado del asesinado terrorista, sino que reclaman democracia y libertad,
Bin Laden ya estaba lejos de los suyos antes de recibir dos disparos mortales. Lejos ideológicamente. Quizás no supo calibrar la importancia de la interconexión global que se ha alcanzado con las nuevas tecnologías.
Un interesante artículo del periodista Javier Valenzuela en ‘El País’ ahonda en esta distancia entre el líder abatido y la mayoría de los árabes. Valenzuela, que ha sido corresponsal en El Líbano, sostiene que “los árabes ya lo habían enterrado”.
Tanto terrorismo para no lograr recuperar ni un centímetro de los territorios ocupados por los israelíes o tropas occidentales frente a un pueblo que de forma pacífica ha logrado tumbar en unos meses dos dictaduras que parecían inamovibles. Ese es el eco que queda .
En la misma dirección se expresa Ana Ballesteros, investigadora del Taller de Estudios internacionales del Mediterráneo de la Universidad Autónoma de Madrid. Ballesteros insiste en una entrevista en Radio 5 de RNE en que Osama bin Laden no representaba al mundo árabe, ni sus intereses, ni sus esperanzas, y mucho menos, representaba al Islam.
Ninguno de los que protestan contra los gobiernos dictatoriales del norte de África y Oriente Próximo han esgrimido en su lucha proclamas yihadistas. Al contrario, si algo ha quedado claro en la ola de rebeliones en el mundo árabe es que los jóvenes y no tan jóvenes se han mostrado diametralmente opuestos a concebir el mundo como un gran califato, el sueño dorado del asesinado terrorista, sino que reclaman democracia y libertad,
Bin Laden ya estaba lejos de los suyos antes de recibir dos disparos mortales. Lejos ideológicamente. Quizás no supo calibrar la importancia de la interconexión global que se ha alcanzado con las nuevas tecnologías.
Un interesante artículo del periodista Javier Valenzuela en ‘El País’ ahonda en esta distancia entre el líder abatido y la mayoría de los árabes. Valenzuela, que ha sido corresponsal en El Líbano, sostiene que “los árabes ya lo habían enterrado”.
Tanto terrorismo para no lograr recuperar ni un centímetro de los territorios ocupados por los israelíes o tropas occidentales frente a un pueblo que de forma pacífica ha logrado tumbar en unos meses dos dictaduras que parecían inamovibles. Ese es el eco que queda .
En la misma dirección se expresa Ana Ballesteros, investigadora del Taller de Estudios internacionales del Mediterráneo de la Universidad Autónoma de Madrid. Ballesteros insiste en una entrevista en Radio 5 de RNE en que Osama bin Laden no representaba al mundo árabe, ni sus intereses, ni sus esperanzas, y mucho menos, representaba al Islam.
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